Campus Dr. José Mauricio Loucel

Más de tres décadas han sido testigos de las huellas imborrables, que el desarrollo de la Universidad Tecnológica de El Salvador ha dejado en el rostro del centro histórico de la ciudad capital, gracias a la visión de hombres que le apostaron a un proyecto académico que, hoy, ocupa 23 inmuebles, a los que dan vida más de 24 mil estudiantes y 500 colaboradores.

Desde la adquisición de su primer edificio, el Chahín, en 1981, el crecimiento de la Utec no se ha detenido. Ha superado embates de la naturaleza, como el terremoto de 1986; y ha sabido enfrentar también los vaívenes políticos, económicos y sociales del país, manteniendo su visión humanista de estar al servicio de amplios sectores de la sociedad.

Los edificios de la universidad han sido distinguidos con los nombres de grandes personajes, hombres y mujeres, de la historia nacional e internacional. Con ello, se rinde homenaje a su vida y obra, a sus idearios y valores: la visión de Simón Bolívar, el liderazgo de Anastasio Aquino, el ejemplo de superación de Benito Juárez, el ideal centroamericano de Francisco Morazán, los compromisos con la libertad de José Martí, Thomas Jefferson y Giuseppe Garibaldi; y los talentos creadores de Claudia Lars, Gabriela Mistral, Jorge Luis Borges y Federico García Lorca.

Pero la Utec es una institución que no se pone límites, que con actitud positiva mira siempre hacia adelante, que sigue construyendo, porque sigue soñando; especialmente en una época en la que el país demanda acciones que demuestren fe en su futuro. Por eso, este 6 de febrero de 2015, entrega a El Salvador un nuevo campus ubicado en una zona de gran desarrollo empresarial, un nuevo espacio para la especialización y la formación continua, por cuanto albergará a la Facultad de Maestrías y Estudios de Postgrado, que acerca así su oferta académica a otros sectores de la sociedad.

Con su nuevo campus de la Facultad de Maestrías y Estudios de Postgrado, la Utec rinde también merecido homenaje a uno de sus pilares, uno de sus fundadores, por su entrega, tenacidad, valor y liderazgo: el Dr. José Mauricio Loucel, su Rector Honorario Vitalicio. El campus lleva su nombre, en reconocimiento al arduo trabajo de décadas dedicadas al que él mismo ha llamado su proyecto de vida profesional, y de la que públicamente ha definido su naturaleza:

"Esta universidad es una universidad que tiene conciencia social...
y que debe tener conciencia social, que debe vivir en un entorno del cual no puede huir...
y al cual no debe explotar.
Y no estoy hablando de caridad,
no estoy hablando de desprendimientos innecesarios...
estoy hablando de la consolidación del espíritu humano,
estoy hablando de la ausencia del egoísmo"


Fiel a su compromiso con el rescate y conservación del patrimonio cultural, evidenciado en sus inmuebles del centro histórico, la Utec ha desarrollado en su nuevo campus un conjunto arquitectónico que se integra a la casa original de la propiedad, cuidadosamente restaurada. Esta casa, que albergará el área administrativa, se convierte en el edificio Don Enrique Álvarez Córdova, como homenaje a uno de los miembros de la familia originalmente dueña de la misma.

Con la apertura de su nuevo campus, la Utec marca un hito no solo en el ámbito de la especialización profesional, sino también en una movilización física histórica, pues ha estado integrada en el centro de San Salvador durante más de tres décadas.

La Utec entiende lo que las organizaciones requieren en un entorno cambiante. Es por eso que ofrece formación académica especializada, actualizada y pertinente, por medio de la Facultad de Maestrías y Estudios de Postgrado.



La Utec tiene una oferta académica especializada en sus maestrías en Banca y Finanzas, en Administración de Negocios, en Administración Financiera, Maestría en Dirección del Talento Humano y Maestría en Criminología. En esta facultad también se imparten programas de postgrado, cursos especializados y seminarios en diferentes áreas del derecho, administración, informática y negocios.

Los profesionales que estudian en esta facultad aprenden haciendo, ya que son formados con una metodología que los lleva a desarrollar y aplicar el conocimiento adquirido.

En su proceso de graduación realizan una consultoría en la que ponen sus competencias al servicio de micro y pequeñas empresas reales. Además, la facultad cuenta con alianzas académicas, gremiales y empresariales, que le permiten una vinculación que genera mayores oportunidades formativas para sus estudiantes.